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Hombres más vanagloriosos que las mujeres

Publicación:  Thursday 21 February 2019   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, porque nada de lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. 1 Juan 2:15-17


Reflexión

La Dama (Lady) Nancy Astor, primera mujer elegida a la Casa de los Comunes en Gran Bretaña, se enfrentó al antagonismo masculino en ese parlamento y se probó capaz de poder operar e intercambiar opiniones en ese lugar.

Una vez, asistiendo a una cena formal, Lady Astor dijo a su vecino de mesa que consideraba a los hombres más vanagloriosos que las mujeres. Notando que había sido escuchada por los demás sentados a la mesa, ella continuó con voz fuerte: "Lástima que los hombres más inteligentes y educados ponen la menor importancia a su manera de vestirse. Pues, sentado a esta misma mesa, el hombre más cultivado está vestido con la corbata mal anudada”.

Apenas había dicho esto cada hombre en el cuarto empezó incógnitamente a reajustar su corbata. Hipótesis comprobada.

Mis queridos hermanos y amigos, la vanidad y la vanagloria son extremadamente peligrosas porque nos alejan de Dios y de nuestro prójimo y nos centran en nosotros mismos. Cuando sacamos al Señor del trono de nuestra vida y nos sentamos nosotros, hacemos que el mundo gire alrededor nuestro y vivimos en función de nuestros gustos y placeres. Es allí donde incumplimos el mandato divino: “Amar a Dios sobre todas las cosas”.

Que Dios te bendiga