Lectura de hoy

Respuesta razonable

Mateo 23:8-12

Pero vosotros no pretendáis que os llamen “Rabí”, porque uno es vuestro Maestro, el...

REFLEXIÓN

En un almuerzo presidido por Mark Young, gobernador de Hong Kong, una dama de las más distinguidas...

» Continúa     » Escuchar Audio  Escuchar Audio

Reciba diariamente la Lectura de Hoy en su correo electrónico sin ningún compromiso.

Suscribete a Unanimes

Estudio Bíblico de la semana

A.08.- El Hijo

Lecturas Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ...

» Descargar     » Escuchar Audio  Estudios

El regalo que decido no recibir

Publicación:  Thursday 10 January 2019   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



¿Por qué dictas amarguras contra mí y me cargas con los pecados de mi juventud? Job 13:26


Reflexión

Este era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo.

Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:

- Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora.

El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:

- ¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?

El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.

- Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.

- Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.

- No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.

- Muy sencillo -replicó el profesor - tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Muchacho -concluyó el profesor en tono gentil- "tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío."

Mis queridos hermanos y amigos, cada día en todo momento, nosotros podemos escoger qué emociones o sentimientos queremos poner en nuestro corazón y lo que elijamos lo tendremos hasta que nosotros decidamos cambiarlo.

Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices. ¿Cuál elegimos?

Que Dios te bendiga