Lectura de hoy

Como los árboles de California

1 Corintios 12:26-27

Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos...

REFLEXIÓN

Aunque nunca he visto los árboles Sequoia de California, conocidos como los "Redwoods", me...

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F.06.- Comunión con Dios

Lecturas Estudio sobre nuestra comunión con Dios. ...

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Publicación:  martes 13 diciembre 2022   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da. Éxodo 20:12


Reflexión

Cada año, un hombre el día de su cumpleaños seguía el mismo ritual. Su madre venía a verle, aquel día de otoño y cuando abría la puerta la encontraba de pie en el umbral sobre un montón de hojas secas que el viento arrastraba hasta la grada.

Por lo general era un día frío y ella siempre se presentaba con un regalo de cumpleaños debajo del brazo, algo pequeño y precioso que él hacía tiempo necesitaba, algo que no sabía que le hacía falta.

Entonces abría el regalo con gran cuidado y luego lo guardaba junto con sus tesoros más preciados, pues para él los obsequios frágiles son aquéllos que vienen de la mano de una madre.

Pensaba: Si mamá pudiera visitarme hoy en mi cumpleaños, la traería al calor de la cocina, tomaríamos una taza de té y contemplaríamos las hojas chocar con la fuerza del viento contra nuestra ventana.

No tendría prisa en guardar mi regalo, porque hoy sabría que ya lo había abierto al verla en el umbral de la puerta con su dulce y amorosa sonrisa, de pie sobre un montón de hojas secas. Lamentablemente ya mi mamá no regresará el día de mi cumpleaños, ya partió.

Mis queridos hermanos y amigos, nuestros padres pasaron años soportándonos en todas nuestras necedades y necesidades. Hoy nos corresponde atenderlos sin importar cuan ancianos, tercos o delicados estén. Ellos nos dieron la vida, ellos fueron el instrumento a través del cual Dios nos hizo. Por lo tanto honremos a nuestros padres, amémoslos, atendámoslos, soportémoslos. Ellos lo hicieron con nosotros primero, ahora es nuestro turno. Este es un mandato del Señor.

Que Dios te bendiga