Lectura de hoy
El toque de una mano
Mateo 28:18-20
Jesús se acercó y les habló diciendo:«Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra...
REFLEXIÓN
Hay una piedra preciosa que algunas veces llaman el ópalo de la simpatía. Si viéramos...
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Estudio Bíblico de la semana
A.05.- ¿Quién es Dios?
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En este estudio abarcamos los atributos de Dios desde la perspectiva bíblica. ... |
El toque de una mano
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Jesús se acercó y les habló diciendo:«Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Amén Mateo 28:18-20
Reflexión
Hay una piedra preciosa que algunas veces llaman el ópalo de la simpatía.
Si viéramos uno de estos ópalos en el aparador de un joyero, preguntaríamos por qué estaría allí. Es opaco, sin lustre y sin hermosura. Pero si lo colocamos por un instante en la mano, brillará exhibiendo todos los colores del arco iris. Necesita el calor de la mano humana para poder lucir su hermosura.
Mis queridos hermanos y amigos, en el mundo hay muchas vidas que son sombrías, sin hermosura y sin cariño, que están esperando el toque de una mano amiga y la simpatía de un corazón humano; esperan que las comuniquemos con Aquel que puede transformarlas hasta que brillen cual joyas en su corona eterna. Para llevar el toque divino a alguien que necesita, no requerimos buscar muy lejos, solamente hay que mirar a nuestro alrededor. Como el ópalo de simpatía, ellos esperan el toque de una mano cálida. Nuestro Señor nos mandó a extender esa mano.
Que Dios te bendiga
Si viéramos uno de estos ópalos en el aparador de un joyero, preguntaríamos por qué estaría allí. Es opaco, sin lustre y sin hermosura. Pero si lo colocamos por un instante en la mano, brillará exhibiendo todos los colores del arco iris. Necesita el calor de la mano humana para poder lucir su hermosura.
Mis queridos hermanos y amigos, en el mundo hay muchas vidas que son sombrías, sin hermosura y sin cariño, que están esperando el toque de una mano amiga y la simpatía de un corazón humano; esperan que las comuniquemos con Aquel que puede transformarlas hasta que brillen cual joyas en su corona eterna. Para llevar el toque divino a alguien que necesita, no requerimos buscar muy lejos, solamente hay que mirar a nuestro alrededor. Como el ópalo de simpatía, ellos esperan el toque de una mano cálida. Nuestro Señor nos mandó a extender esa mano.
Que Dios te bendiga



