Lectura de hoy

La botella

Lucas 9:23

Y decía a todos: --Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz...

REFLEXIÓN

Un hombre estaba perdido en el desierto, destinado a morir de sed. Por suerte, llegó a una...

» Continúa     » Escuchar Audio  Escuchar Audio

Reciba diariamente la Lectura de Hoy en su correo electrónico sin ningún compromiso.

Suscribete a Unanimes

Estudio Bíblico de la semana

A.08.- El Hijo

Lecturas Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ...

» Descargar     » Escuchar Audio  Estudios

Comparte el dolor

Publicación:  miĆ©rcoles 4 febrero 2026   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 2 Corintios 1:3-4


Reflexión

La capacidad de ayudar de un consejero no está tanto en su talento para usar las palabras, sino en su capacidad de ser solidario.

El Dr. Paul Brand ha expresado esta verdad hermosamente en su libro “La obra maestra de Dios”. Él escribe: Cuando pregunto a mis pacientes "¿quién le ayudó en su sufrimiento?", escucho una respuesta extraña e imprecisa. La persona descrita raras veces tiene respuestas suaves y una personalidad alegre y efervescente. Es una persona callada, comprensiva, que escucha más de lo que habla, que no juzga y ni siquiera ofrece mucho consejo. "La sensación de paciencia." "Alguien que estaba presente cuando lo necesité." Una mano que tomar. Un abrazo comprensivo y perplejo. Un nudo en la garganta compartido."

Mis queridos hermanos y amigos, a veces, al esforzarnos tanto para decir lo correcto olvidamos que el lenguaje de los sentimientos habla mucho más alto que nuestras palabras. Hay momentos en que lo mejor que podemos hacer es como dice el apóstol Pablo a los cristianos de la iglesia en Roma: «Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.» El primer paso para ayudar a otros en sus angustias es compartir su dolor.

Que Dios te bendiga