Lectura de hoy

Contestación razonable

LUCAS 14:7-11

Observando cómo los convidados escogían los primeros asientos a la mesa, les refirió una...

REFLEXIÓN

En un almuerzo presidido por Sir Mark Young, gobernador de Hong-Kong, una dama de las más...

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Contestación razonable

Publicación:  jueves 14 mayo 2026   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Observando cómo los convidados escogían los primeros asientos a la mesa, les refirió una parábola, diciéndoles: «Cuando seas convidado por alguien a unas bodas no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: “Da lugar a este”, y entonces tengas que ocupar avergonzado el último lugar. Más bien, cuando seas convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó te diga: “Amigo, sube más arriba”. Entonces tendrás el reconocimiento de los que se sientan contigo a la mesa. Cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido». LUCAS 14:7-11


Reflexión

En un almuerzo presidido por Sir Mark Young, gobernador de Hong-Kong, una dama de las más distinguidas se sintió vejada al descubrir que estaba sentada al extremo de la mesa, en vez de estar cerca del anfitrión.

Al terminar la comida, se acercó a Sir Mark y le dijo con sequedad:

--Según parece, no se cuida usted de dónde se sientan sus invitados.

--Señora, replicó el gobernador--, a la gente realmente importante no le interesa el sitio donde se sienta y sucede a veces que quienes se interesan por el sitio, no son importantes.

Mis queridos hermanos y amigos, tal vez de los cambios más difíciles que puede hacer el ser humano es abandonar su tonto orgullo. Debemos bajarnos del pedestal donde nos hemos subido, desde donde, sintiéndonos superiores a otros, juzgamos, criticamos y humillamos a los demás. El Señor nos insta a ser humildes y promete que aquellos que le obedecen, serán exaltados, por tanto la exaltación pasa por la humillación primero. Así lo hizo el Señor mismo y así nos lo demanda.

Que Dios te bendiga