Lectura de hoy
La paciencia es amarga
Filipenses 1:6
...estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará...
REFLEXIÓN
En los tiempos de las grandes haciendas ganaderas, se ataba a veces un pequeño burro a un...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
La paciencia es amarga
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...estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Filipenses 1:6
Reflexión
En los tiempos de las grandes haciendas ganaderas, se ataba a veces un pequeño burro a un caballo salvaje. Ambos eran entonces soltados juntos en dirección al desierto. Corcoveando furiosamente, el caballo salvaje tiraba y sacudía al pequeño burro, arrastrándolo como una bolsa de patatas.
Ambos regresaban algunos días después. Primero aparecía el pequeño burro, trotando de regreso hacia la hacienda, con el sumiso corcel a rastras. En algún lugar del desierto, el caballo quedó exhausto al tratar de liberarse del burro. En ese momento, el burro se convirtió en el amo de los dos. El lento, paciente e insignificante animal se convirtió en el líder del otro más rápido, más veleidoso y más apreciado.
Mis queridos hermanos y amigos, los cambios que hace el Señor en nuestras vidas tienden a ser lentos pero constantes. En verdad la paciencia es uno de sus atributos en el que más reposamos los creyentes. Él es paciente en todo, se toma el tiempo y el trabajo para llevarnos constante y pausadamente por el camino de la santidad, esto es, nos va apartando de la vida que no le agrada y nos lleva hacia una nueva vida en Él. Nuestro Señor nos construye y edifica cada día, es una obra que finalizará cuando nos lleve a su presencia. Es por eso que podemos afirmar que somos "discípulos en construcción".
Que Dios te bendiga
Ambos regresaban algunos días después. Primero aparecía el pequeño burro, trotando de regreso hacia la hacienda, con el sumiso corcel a rastras. En algún lugar del desierto, el caballo quedó exhausto al tratar de liberarse del burro. En ese momento, el burro se convirtió en el amo de los dos. El lento, paciente e insignificante animal se convirtió en el líder del otro más rápido, más veleidoso y más apreciado.
Mis queridos hermanos y amigos, los cambios que hace el Señor en nuestras vidas tienden a ser lentos pero constantes. En verdad la paciencia es uno de sus atributos en el que más reposamos los creyentes. Él es paciente en todo, se toma el tiempo y el trabajo para llevarnos constante y pausadamente por el camino de la santidad, esto es, nos va apartando de la vida que no le agrada y nos lleva hacia una nueva vida en Él. Nuestro Señor nos construye y edifica cada día, es una obra que finalizará cuando nos lleve a su presencia. Es por eso que podemos afirmar que somos "discípulos en construcción".
Que Dios te bendiga



