Lectura de hoy
No pierdas la paciencia
Romanos 5:3-5
Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación...
REFLEXIÓN
En el mercado un hombre se percató de una señora que llevaba en su carrito de compras una...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
No pierdas la paciencia
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Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Romanos 5:3-5
Reflexión
En el mercado un hombre se percató de una señora que llevaba en su carrito de compras una pequeña niña de tres años de edad. Al pasar por la sección de las golosinas, la pequeña pidió unas galletitas. Su madre le dijo que no. La niña comenzó a quejarse y a hacer ruido, y la madre dijo tranquilamente:
-Por favor Mónica, no te enojes, ya estamos a mitad de camino y pronto terminaremos.
Llegaron al pasillo donde se encontraban los dulces y caramelos, y la niña comenzó a gritar en voz alta mientras los pedía.
-Tranquila mi amor, tranquila, no llores, solo dos pasillos más y saldremos de este lugar.
Cuando llegaron a la caja donde debían pagar los comestibles, inmediatamente la niña comenzó a pedir chicles a voces. Y al ver que no se los iban a comprar, le dio una rabieta. Pacientemente la madre dijo:
-Mónica, en solo cinco minutos terminaremos de pagar los comestibles y entonces podrás ir a casa y dormir una rica siesta.
El hombre las siguió hasta el estacionamiento de autos y detuvo a la señora para felicitarla.
-No pude dejar de observar lo paciente que usted ha sido con la pequeña Mónica -dijo él.
Al instante la mujer dijo: Yo soy Mónica. El nombre de mi niña es Tammy.
Mis queridos hermanos y amigos, las Escrituras colocan la paciencia dentro del fruto del Espíritu y nos invitan a cultivarla como una señal de nuestra conversión. Los creyentes, conforme los años pasan, nos hacemos más pacientes, reflejando así el carácter de nuestro Señor. La paciencia es uno de sus atributos porque nuestro Señor es: "fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira y grande en misericordia y verdad,".
Que Dios te bendiga
-Por favor Mónica, no te enojes, ya estamos a mitad de camino y pronto terminaremos.
Llegaron al pasillo donde se encontraban los dulces y caramelos, y la niña comenzó a gritar en voz alta mientras los pedía.
-Tranquila mi amor, tranquila, no llores, solo dos pasillos más y saldremos de este lugar.
Cuando llegaron a la caja donde debían pagar los comestibles, inmediatamente la niña comenzó a pedir chicles a voces. Y al ver que no se los iban a comprar, le dio una rabieta. Pacientemente la madre dijo:
-Mónica, en solo cinco minutos terminaremos de pagar los comestibles y entonces podrás ir a casa y dormir una rica siesta.
El hombre las siguió hasta el estacionamiento de autos y detuvo a la señora para felicitarla.
-No pude dejar de observar lo paciente que usted ha sido con la pequeña Mónica -dijo él.
Al instante la mujer dijo: Yo soy Mónica. El nombre de mi niña es Tammy.
Mis queridos hermanos y amigos, las Escrituras colocan la paciencia dentro del fruto del Espíritu y nos invitan a cultivarla como una señal de nuestra conversión. Los creyentes, conforme los años pasan, nos hacemos más pacientes, reflejando así el carácter de nuestro Señor. La paciencia es uno de sus atributos porque nuestro Señor es: "fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira y grande en misericordia y verdad,".
Que Dios te bendiga



