Lectura de hoy
Pantalones mojados
Salmos 57: 9-11
Te alabaré entre los pueblos, Señor; cantaré de ti entre las naciones, porque grande es...
REFLEXIÓN
El niño de 8 años entró en el salón de clase para hacer su examen final. Él se encontraba...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
Pantalones mojados
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Te alabaré entre los pueblos, Señor; cantaré de ti entre las naciones, porque grande es hasta los cielos tu misericordia y hasta las nubes tu verdad.
¡Exaltado seas, Dios, sobre los cielos! ¡Sobre toda la tierra sea tu gloria! Salmos 57: 9-11
Reflexión
El niño de 8 años entró en el salón de clase para hacer su examen final. Él se encontraba muy nervioso acerca de tal examen y su angustia creció tanto que sin poderse controlar se orinó en sus pantalones. Miró hacia abajo y vio cómo las gotas caían suavemente al piso. Para su sorpresa cuando levanta su vista y ve a su profesora, nota que ella lo llama a su escritorio. ¿Cómo podría moverse sin dejar al descubierto su situación? La profesora al notar que el niño está como paralizado y no va hacia ella, lentamente se levanta y viene al pupitre del niño. ¡Oh no!, piensa él. ¿Qué hacer? Ahora será avergonzado y sus compañeros se reirán de él.
En ese momento una niña compañera de clase viene hacia él con una pecera y al pasar por el frente se tropieza y derrama el agua de la pecera sobre la ropa del muchacho, mojándole totalmente. La Maestra apresuradamente toma al niño y lo lleva al baño para ayudarlo a cercarse su ropa, mientras él internamente decía: Gracias Dios, Gracias Dios. Sí hay un Dios en el cielo. ¡Qué gran regalo me diste! Para ocultar aún más lo que vivió le gritó a la niña.. "¿No sabes dónde caminas?..Idiota"
En el tiempo de receso ningún compañerito se quiso acercar a esta niña y por tanto ella estaba sola y señalada por todos. La miraban con menosprecio por haber mojado al compañero. Cuando terminó la clase, la niña se fue caminando solita hacia su casa, debido a que ningún compañero quiso estar con ella. El niño corrió hasta alcanzarla y, lleno de intriga y de duda, le preguntó: ¿Realmente te tropezaste? ¿Fue un accidente? Y ella lo miró y le dijo: No, yo vi lo que te pasó, vi que te orinaste y la profesora venía a ti, por eso corrí, tomé la pecera e hice que me tropezaba, porque no quería que fueras avergonzado. Ahora el niño estaba más paralizado de lo que se sintió en clase.
Mis queridos hermanos y amigos, no podemos olvidar cómo Dios también muchas veces ha derramado la pecera sobre nosotros para protegernos. También, como el niño, muchas veces nos hemos orinado en los pantalones... pero Él, con amor y cariño, ha creado una situación que no hemos entendido en el momento....pero luego hemos tenido que reconocerle y agradecerle por habernos mojado con la pecera de su amor. Así es nuestro Señor, porque grande es su misericordia.
Que Dios te bendiga
En ese momento una niña compañera de clase viene hacia él con una pecera y al pasar por el frente se tropieza y derrama el agua de la pecera sobre la ropa del muchacho, mojándole totalmente. La Maestra apresuradamente toma al niño y lo lleva al baño para ayudarlo a cercarse su ropa, mientras él internamente decía: Gracias Dios, Gracias Dios. Sí hay un Dios en el cielo. ¡Qué gran regalo me diste! Para ocultar aún más lo que vivió le gritó a la niña.. "¿No sabes dónde caminas?..Idiota"
En el tiempo de receso ningún compañerito se quiso acercar a esta niña y por tanto ella estaba sola y señalada por todos. La miraban con menosprecio por haber mojado al compañero. Cuando terminó la clase, la niña se fue caminando solita hacia su casa, debido a que ningún compañero quiso estar con ella. El niño corrió hasta alcanzarla y, lleno de intriga y de duda, le preguntó: ¿Realmente te tropezaste? ¿Fue un accidente? Y ella lo miró y le dijo: No, yo vi lo que te pasó, vi que te orinaste y la profesora venía a ti, por eso corrí, tomé la pecera e hice que me tropezaba, porque no quería que fueras avergonzado. Ahora el niño estaba más paralizado de lo que se sintió en clase.
Mis queridos hermanos y amigos, no podemos olvidar cómo Dios también muchas veces ha derramado la pecera sobre nosotros para protegernos. También, como el niño, muchas veces nos hemos orinado en los pantalones... pero Él, con amor y cariño, ha creado una situación que no hemos entendido en el momento....pero luego hemos tenido que reconocerle y agradecerle por habernos mojado con la pecera de su amor. Así es nuestro Señor, porque grande es su misericordia.
Que Dios te bendiga



