Lectura de hoy
La pizarra de la rana
Hebreos 12:1-2
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos...
REFLEXIÓN
Uno de los pasatiempos favoritos de Francisco era perseguir ranas de una laguna que había...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
La pizarra de la rana
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Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Hebreos 12:1-2
Reflexión
Uno de los pasatiempos favoritos de Francisco era perseguir ranas de una laguna que había cerca de su casa. Él no sabía de sus singulares poderes visuales, los cuales les permitirían eludirlo muy fácilmente. Más tarde se enteró que el campo óptico de la rana es como una pizarra limpia y que las únicas imágenes que recibe son objetos que le preocupan directamente.
Estos pequeños anfibios nunca se distraen con cosas que no son importantes, sino que son conscientes sólo de las cosas esenciales y de lo que pueda ser peligroso para ellos.
Mis queridos hermanos y amigos, en la vida cristiana a menudo nos inquietamos con cosas vanas del mundo. Dejamos que nuestra vida se llene tanto de preocupaciones materialistas e insignificantes que perdemos la perspectiva de las cosas que duran. Las palabras de nuestro Señor no deben apartarse de nosotros, sino que deben mantenerse siempre en nuestro corazón. Es así como nuestro campo de visión quedará limpio de cosas innecesarias y veremos claramente lo que Dios quiere para nuestras vidas. Aprendamos de la pizarra de la rana, centremos nuestra mirada en Cristo y hagamos su voluntad. Es precisamente por eso que le llamamos Señor.
Que Dios te bendiga
Estos pequeños anfibios nunca se distraen con cosas que no son importantes, sino que son conscientes sólo de las cosas esenciales y de lo que pueda ser peligroso para ellos.
Mis queridos hermanos y amigos, en la vida cristiana a menudo nos inquietamos con cosas vanas del mundo. Dejamos que nuestra vida se llene tanto de preocupaciones materialistas e insignificantes que perdemos la perspectiva de las cosas que duran. Las palabras de nuestro Señor no deben apartarse de nosotros, sino que deben mantenerse siempre en nuestro corazón. Es así como nuestro campo de visión quedará limpio de cosas innecesarias y veremos claramente lo que Dios quiere para nuestras vidas. Aprendamos de la pizarra de la rana, centremos nuestra mirada en Cristo y hagamos su voluntad. Es precisamente por eso que le llamamos Señor.
Que Dios te bendiga



