Lectura de hoy
Una buena sonrisa
Proverbios 15:30
La luz de los ojos alegra el corazón, y la buena nueva conforta los huesos...
REFLEXIÓN
Peggy estaba nerviosa porque se acercaba la hora de la cena en la que ella y su esposo iban...
» Continúa » Escuchar Audio
Reciba diariamente la Lectura de Hoy en su correo electrónico sin ningún compromiso.
Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
![]() |
Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
Una buena sonrisa
Tweet
La luz de los ojos alegra el corazón, y la buena nueva conforta los huesos. Proverbios 15:30
Reflexión
Peggy estaba nerviosa porque se acercaba la hora de la cena en la que ella y su esposo iban a ser los anfitriones. Era la primera vez que tenían invitados para cenar después del nacimiento de su hijo Pete. Para colmar la tensión de Peggy, entre los invitados estaba el nuevo jefe de su esposo Bill.
Percibiendo la tensión de sus padres, el bebé empezó a ponerse irritado y nervioso, ejercitó sus jóvenes pulmones y lloró de forma memorable, lo cual produjo más frustración a Peggy. En un intento por consolar al pequeño, Peggy lo cargó y lo besó. Para su sorpresa, el bebé se sonrió primero y luego rió iluminando con su risa toda la habitación. Era la primera risa genuina que escuchaba de su hijo. En un instante, la noche tomó un curso totalmente diferente. Peggy estuvo más calmada, así como su bebé y la cena fue todo un éxito.
Mis queridos hermanos y amigos, ¿puede la risa de un pequeño cambiar todo un día? ¡Por supuesto! También lo puede la risa entre dos adultos o la risa provocada por el recuerdo de algún suceso gracioso. Cuando sintamos mucha tensión, no nos permitamos explotar para sacar todo ese stress. Tomémonos un rato y si lo necesitamos, busquemos un motivo para reír… ¡y veremos cómo la tensión se desvanece! Una buena sonrisa es la luz de una casa.
Que Dios te bendiga
Percibiendo la tensión de sus padres, el bebé empezó a ponerse irritado y nervioso, ejercitó sus jóvenes pulmones y lloró de forma memorable, lo cual produjo más frustración a Peggy. En un intento por consolar al pequeño, Peggy lo cargó y lo besó. Para su sorpresa, el bebé se sonrió primero y luego rió iluminando con su risa toda la habitación. Era la primera risa genuina que escuchaba de su hijo. En un instante, la noche tomó un curso totalmente diferente. Peggy estuvo más calmada, así como su bebé y la cena fue todo un éxito.
Mis queridos hermanos y amigos, ¿puede la risa de un pequeño cambiar todo un día? ¡Por supuesto! También lo puede la risa entre dos adultos o la risa provocada por el recuerdo de algún suceso gracioso. Cuando sintamos mucha tensión, no nos permitamos explotar para sacar todo ese stress. Tomémonos un rato y si lo necesitamos, busquemos un motivo para reír… ¡y veremos cómo la tensión se desvanece! Una buena sonrisa es la luz de una casa.
Que Dios te bendiga



