Lectura de hoy

Cuando conoces la verdad

Mateo 7:12

Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced...

REFLEXIÓN

El tren ha comenzado a moverse. Está cargado de gente de todas las edades, la mayoría obreros...

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Cuando conoces la verdad

Publicación:  viernes 19 junio 2026   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los Profetas. Mateo 7:12


Reflexión

El tren ha comenzado a moverse. Está cargado de gente de todas las edades, la mayoría obreros y jóvenes estudiantes de universidad. Cerca a la ventana se sentaba un anciano con su hijo de 30 años.

Mientras el tren se mueve, el hijo se emociona mucho, encantado con el paisaje que está viendo fuera.

"Ve, papá, el paisaje de los árboles verdes alejándose es muy hermoso”, afirmó el muchacho.

Esta conducta del hijo de 30 años hizo que los demás se sintieran incómodos con él. Todos comenzaron a murmurar una cosa u otra acerca de este hijo.

"Este tipo parece estar loco", susurró el recién casado Anup a su esposa.

De repente comenzó a llover. Las gotas de lluvia cayeron sobre los pasajeros a través de la ventana abierta. El hijo de 30 años, lleno de gozo decía:

"Ves, papá, cuán hermosa es la lluvia…"

La esposa de Anup se molestó con las gotas de lluvia, pues caían sobre su nuevo vestido, dañándolo.

"Anup, ¿no puedes ver que está lloviendo? Usted, anciano. Si su hijo no se siente bien, llévelo a un hospital para enfermos mentales pronto y no moleste a los demás”, dijo la esposa disgustada.

El anciano titubeó primero y entonces contestó en tono bajo:

"Regresamos a casa del hospital. Mi hijo fue dado de alta esta mañana. Nació ciego y no fue sino hasta la semana pasada que recobró la vista. La lluvia y la naturaleza son nuevas a sus ojos. Por favor, perdónennos la inconveniencia causada".

Mis queridos hermanos y amigos, ¡cuán necesario nos es el empatizar con los demás y tratar de colocarnos en sus zapatos! Y es que muchas veces lo que aparenta ser la realidad a primera vista, simplemente no lo es.Tal vez la clave consista en siempre darle a los demás el beneficio de la duda, reconociendo que lo que hacen debe tener sentido en sus mentes y corazones, que tal vez sea motivado por un trasfondo distinto al nuestro y que tal vez sea solo una reacción transitoria.

Dejemos de jugar a ser Dios y aceptemos que nunca tendremos toda la información, ni comprensión completa de situación alguna y que, al emitir juicio, debemos estar conscientes de nuestra ignorancia. Si así lo hacemos, podremos siempre extender una mano amiga y tierna a quien ha experimentado menos bendiciones que nosotros, obedeciendo de esta manera a Cristo y glorificando así a nuestro Padre que está en los cielos.

Que Dios te bendiga