Lectura de hoy
Contracorriente
Proverbios 14:12
Hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte...
REFLEXIÓN
Bajo un sol abrazador, dos africanos descendían por el río Zambeze y remaban con unos artesanales...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
Contracorriente
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Hay camino que al hombre le parece derecho, pero es camino que lleva a la muerte. Proverbios 14:12
Reflexión
Bajo un sol abrazador, dos africanos descendían por el río Zambeze y remaban con unos artesanales remos en su angosto bote. Oculto bajo las tranquilas aguas, el cocodrilo, terror del río, aguardaba su presa. De repente, la embarcación fue fuertemente sacudida y un cocodrilo hundió sus puntiagudos dientes en uno de los remos. Desequilibrados, los dos remeros cayeron en las profundas aguas.
Al ver la muerte ante sí, ellos se debatían con vigor. Uno de ellos se recordó de la advertencia de los ancianos de su aldea: «Si caes en un río infestado de cocodrilos, échate a nadar debajo del agua contra corriente, río arriba, porque el cocodrilo, en busca de su presa, siempre se deja llevar por la corriente». Finalmente, después de muchos esfuerzos, este hombre alcanzó la orilla sano y salvo.
Su compañero eligió la solución más fácil: nadó en el sentido de la corriente, pero también en el sentido del cocodrilo. Muy cerca de la ribera, su pierna fue atrapada por un mordisco de la terrible bestia que lo arrastró al fondo del río hacia su muerte.
Mis queridos hermanos y amigos, el peligro está tan presente en un río infestado de cocodrilos como cuando seguimos las corrientes de este mundo, ¿Andamos hoy en la dirección correcta o en el sentido de la corriente? No es fácil nadar contra corriente, pero en la contracultura cristiana, casi todo es así. Cuando el mundo manda a ser vengativos, Dios dice que perdonemos; cuando recibimos un golpe hay que poner la otra mejilla y amar al que nos golpeó; al que nos pide en necesidad, hay que darle aún más de lo que pide; en fin, nuestro Dios nos manda a parecernos a Jesús. Por eso, la siguiente vez que dudemos si hay que nadar a favor de la corriente o en contra pensemos ¿Qué haría Jesús?
Que Dios te bendiga
Al ver la muerte ante sí, ellos se debatían con vigor. Uno de ellos se recordó de la advertencia de los ancianos de su aldea: «Si caes en un río infestado de cocodrilos, échate a nadar debajo del agua contra corriente, río arriba, porque el cocodrilo, en busca de su presa, siempre se deja llevar por la corriente». Finalmente, después de muchos esfuerzos, este hombre alcanzó la orilla sano y salvo.
Su compañero eligió la solución más fácil: nadó en el sentido de la corriente, pero también en el sentido del cocodrilo. Muy cerca de la ribera, su pierna fue atrapada por un mordisco de la terrible bestia que lo arrastró al fondo del río hacia su muerte.
Mis queridos hermanos y amigos, el peligro está tan presente en un río infestado de cocodrilos como cuando seguimos las corrientes de este mundo, ¿Andamos hoy en la dirección correcta o en el sentido de la corriente? No es fácil nadar contra corriente, pero en la contracultura cristiana, casi todo es así. Cuando el mundo manda a ser vengativos, Dios dice que perdonemos; cuando recibimos un golpe hay que poner la otra mejilla y amar al que nos golpeó; al que nos pide en necesidad, hay que darle aún más de lo que pide; en fin, nuestro Dios nos manda a parecernos a Jesús. Por eso, la siguiente vez que dudemos si hay que nadar a favor de la corriente o en contra pensemos ¿Qué haría Jesús?
Que Dios te bendiga



