Lectura de hoy
Dos en el piano
Genésis 13:8
Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores...
REFLEXIÓN
En la primavera de 1983, Margaret Patrick, profesora de piano que enseñó durante 50 años...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
Dos en el piano
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Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. Genésis 13:8
Reflexión
En la primavera de 1983, Margaret Patrick, profesora de piano que enseñó durante 50 años, llegó al Centro Geriátrico de Vida Independiente del Sudeste de los Estados Unidos para empezar una terapia física. Un año antes, había tenido un derrame cerebral que la dejó discapacitada en su lado derecho e incapaz de hablar. Después de meses en el hospital, regresó a su casa en Englewood, New Jersey. Ella era capaz de hablar un poco, pero incapaz de mover su mano derecha lo suficiente como para tocar el piano.
Cuando Millie McKugh, un antiguo miembro del equipo del Centro Geriátrico, presentó a Margaret a la gente, advirtió la mirada de dolor en sus ojos cuando miraba el piano.
¿Algún problema? preguntó Millie.
No, repuso Margaret en voz baja, sólo que ver un piano me trae recuerdos. Antes de mi derrame, la música era todo para mí. Millie miró la inutilizada mano derecha de Margaret, mientras la mujer negra le contaba algunos de los momentos culminantes de su carrera musical.
De pronto Millie dijo: “Espere aquí, en seguida vuelvo”. Volvió a los pocos minutos, seguido de cerca por una mujer bajita de cabellos blancos y gruesos anteojos. La mujer se ayudaba a caminar con un andador.
Margaret Patrick, dijo Millie, te presento a Ruth Eisemberg, ella también tocaba el piano, pero, al igual que usted, sufrió un derrame y no ha podido tocar desde entonces. La señora Eisenberg tiene bien su mano derecha y usted tiene bien la izquierda, y yo tengo la sensación de que las dos juntas pueden hacer algo maravilloso.
Las dos se sentaron al piano. Dos manos sanas, una con largos dedos negros llenos de gracia, la otra con cortos y regordetes dedos blancos, se movieron rítmicamente a lo largo de las teclas de marfil y ébano.
Desde ese día, se sentaron juntas al teclado cientos de veces, la mano derecha inútil de Margaret alrededor de la espalda de Ruth; la mano izquierda paralizada de Ruth en la rodilla de Margaret, mientras su mano buena tocaba la melodía y la mano buena de Margaret ejecutaba el acompañamiento.
Compartiendo la banqueta del piano, Ruth oyó a Margaret decir: " Mi música me había sido arrebatada, pero Dios me dio a Ruth", Y evidentemente, parte de la fe de Margaret se le contagió a Ruth mientras se sentaban juntas durante los últimos cinco años, porque Ruth entonces afirmó: "Lo que nos reunió fue un milagro de Dios"
Comenzaron a practicar en el Senior Center y ocasionalmente en el apartamento de Eisenberg. En mayo de 1983, un centro de personas mayores en New Jersey les pidió que tocaran en una fiesta. Su historia apareció en los periódicos locales y comenzaron a recibir invitaciones para tocar en otros hospitales de la zona y centros de la tercera edad. Un reportero local las apodó Ebony & Ivory porque percibió que este era un gran ejemplo de representación del gran hit musical interpretado por Paul McCartney y Stevie Wonder, y el nombre se les quedó. Su historia se convirtió en nacional después de ser publicada por The New York Times.
Mis queridos hermanos y amigos, el milagro de Dios se realiza cuando entendemos que nos necesitamos unos a otros. Cuando dos nos unimos, algo poderoso se libera. No sigamos solos. Acerquémonos a alguien y hagamos fluir el poder de la unidad. El Señor nos creó con un fuerte sentido de comunidad, de hecho, la iglesia local, modelada por los primeros cristianos, no es más que una comunidad de fe. Sigamos ese modelo y seamos ejemplo para un mundo que nos observa.
Que Dios te bendiga
Cuando Millie McKugh, un antiguo miembro del equipo del Centro Geriátrico, presentó a Margaret a la gente, advirtió la mirada de dolor en sus ojos cuando miraba el piano.
¿Algún problema? preguntó Millie.
No, repuso Margaret en voz baja, sólo que ver un piano me trae recuerdos. Antes de mi derrame, la música era todo para mí. Millie miró la inutilizada mano derecha de Margaret, mientras la mujer negra le contaba algunos de los momentos culminantes de su carrera musical.
De pronto Millie dijo: “Espere aquí, en seguida vuelvo”. Volvió a los pocos minutos, seguido de cerca por una mujer bajita de cabellos blancos y gruesos anteojos. La mujer se ayudaba a caminar con un andador.
Margaret Patrick, dijo Millie, te presento a Ruth Eisemberg, ella también tocaba el piano, pero, al igual que usted, sufrió un derrame y no ha podido tocar desde entonces. La señora Eisenberg tiene bien su mano derecha y usted tiene bien la izquierda, y yo tengo la sensación de que las dos juntas pueden hacer algo maravilloso.
Las dos se sentaron al piano. Dos manos sanas, una con largos dedos negros llenos de gracia, la otra con cortos y regordetes dedos blancos, se movieron rítmicamente a lo largo de las teclas de marfil y ébano.
Desde ese día, se sentaron juntas al teclado cientos de veces, la mano derecha inútil de Margaret alrededor de la espalda de Ruth; la mano izquierda paralizada de Ruth en la rodilla de Margaret, mientras su mano buena tocaba la melodía y la mano buena de Margaret ejecutaba el acompañamiento.
Compartiendo la banqueta del piano, Ruth oyó a Margaret decir: " Mi música me había sido arrebatada, pero Dios me dio a Ruth", Y evidentemente, parte de la fe de Margaret se le contagió a Ruth mientras se sentaban juntas durante los últimos cinco años, porque Ruth entonces afirmó: "Lo que nos reunió fue un milagro de Dios"
Comenzaron a practicar en el Senior Center y ocasionalmente en el apartamento de Eisenberg. En mayo de 1983, un centro de personas mayores en New Jersey les pidió que tocaran en una fiesta. Su historia apareció en los periódicos locales y comenzaron a recibir invitaciones para tocar en otros hospitales de la zona y centros de la tercera edad. Un reportero local las apodó Ebony & Ivory porque percibió que este era un gran ejemplo de representación del gran hit musical interpretado por Paul McCartney y Stevie Wonder, y el nombre se les quedó. Su historia se convirtió en nacional después de ser publicada por The New York Times.
Mis queridos hermanos y amigos, el milagro de Dios se realiza cuando entendemos que nos necesitamos unos a otros. Cuando dos nos unimos, algo poderoso se libera. No sigamos solos. Acerquémonos a alguien y hagamos fluir el poder de la unidad. El Señor nos creó con un fuerte sentido de comunidad, de hecho, la iglesia local, modelada por los primeros cristianos, no es más que una comunidad de fe. Sigamos ese modelo y seamos ejemplo para un mundo que nos observa.
Que Dios te bendiga



