Lectura de hoy
¿Sabes cómo cazan al mono en África?
Mateo 6:28-33
Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo que ni aun...
REFLEXIÓN
Los cazadores tiene una manera muy ingeniosa de cazar monos. Atan bien fuerte al árbol una...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
¿Sabes cómo cazan al mono en África?
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Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe? No os angustiéis, pues, diciendo: “¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?”, porque los gentiles se angustian por todas estas cosas, pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas. Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Mateo 6:28-33
Reflexión
Los cazadores tiene una manera muy ingeniosa de cazar monos. Atan bien fuerte al árbol una bolsa de piel con arroz, la comida favorita del mono, y hacen un agujero en la bolsa de tamaño tal que por allí pueda pasar justamente la mano del mono, pero una vez lleno el puño de arroz, no pueda sacarla de nuevo.
¡Pobre mono! va al árbol, mete la mano en la bolsa y la llena con la exquisita comida. Sí, pero no puede sacar el puño a menos que abra su mano y suelte el arroz. En ese momento sale del escondrijo el cazador; el pobre mono grita, salta y se debate en vano y finalmente el cazador lo apresa. El tonto mono no hubiera tenido más que abrir la mano y soltar el botín, y salir corriendo de allí para ponerse a salvo. ¡Ah, sí! Pero prefiere el cautiverio, prefiere la muerte, antes que desprenderse del botín.
Mis queridos hermanos y amigos, así somos los seres humanos también. Nos aferramos a personas y cosas que nos dañarán pero nos negamos a dejarlas, así sea que nos cuesten la vida. Cuidado, que no nos aprisione también el amor ávido de las cosas materiales o de personas tóxicas y no vaya a ser que seamos arrastrados, por las negras pasiones, a prisiones de dolor.
El Señor nos dejó la fórmula para vencer esto, “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”… en ese orden.
Que Dios te bendiga
¡Pobre mono! va al árbol, mete la mano en la bolsa y la llena con la exquisita comida. Sí, pero no puede sacar el puño a menos que abra su mano y suelte el arroz. En ese momento sale del escondrijo el cazador; el pobre mono grita, salta y se debate en vano y finalmente el cazador lo apresa. El tonto mono no hubiera tenido más que abrir la mano y soltar el botín, y salir corriendo de allí para ponerse a salvo. ¡Ah, sí! Pero prefiere el cautiverio, prefiere la muerte, antes que desprenderse del botín.
Mis queridos hermanos y amigos, así somos los seres humanos también. Nos aferramos a personas y cosas que nos dañarán pero nos negamos a dejarlas, así sea que nos cuesten la vida. Cuidado, que no nos aprisione también el amor ávido de las cosas materiales o de personas tóxicas y no vaya a ser que seamos arrastrados, por las negras pasiones, a prisiones de dolor.
El Señor nos dejó la fórmula para vencer esto, “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”… en ese orden.
Que Dios te bendiga



