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Dientes desechables

Publicación:  viernes 27 noviembre 2020   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Así como no sabes por dónde va el viento ni cómo se forma el niño en el vientre de la madre, tampoco entiendes la obra de Dios, creador de todas las cosas. Eclesiastés 11:5


Reflexión

Sin lugar a dudas los hábitos alimentarios y el éxito depredador están íntimamente ligados con la estructura dental. Sería imposible imaginar un depredador exitoso que no posea una dentadura fuerte y resistente. Entonces cuesta imaginar que un tiburón no la posea.

Los escualos no tienen una estructura ósea, no poseen un esqueleto formado con huesos que le den una base firme a su dentadura, como pasa en los mamíferos. En su lugar poseen una estructura cartilaginosa similar a los huesos de nuestro tabique nasal.

Los dientes, de los escualos, que sí son fuertes y resistentes, están apoyados y sostenidos por el débil cartílago. De hecho, cuando un tiburón muere y se degrada, lo único que sobrevive al paso del tiempo y la descomposición son un puñado de dientes sueltos.

A su vez los músculos que conforman la mandíbula son extremadamente fuertes, al punto que se ha calculado que un tiburón de tres metros de largo posee una fuerza de mordida de 3 toneladas sobre centímetro cuadrado, suficiente para destrozar músculos y huesos de la presa con absoluta facilidad. Pero la pobre sustentación dental hace que los tiburones pierdan dientes con asombrosa facilidad y un depredador sin dientes estaría irremediablemente condenado a muerte.

Sin embargo esto no sucede ya que los tiburones poseen el más asombroso sistema de recambio de dientes que la naturaleza haya creado. La mandíbula de los escualos presenta cinco filas de dientes funcionales.

El tiburón sólo empleará la primera fila para morder pero, al momento de perder un diente, el próximo de la hilera se adelanta como si fuera una cinta sin fin, al mismo tiempo otro diente surge de la encía ocupando el lugar vacío en la quinta fila.

Se estima que un diente de un tiburón tigre permanece en la primera hilera entre ocho y quince días hasta que se desprende por una mordida o simplemente es descartado. Se calcula entonces que esta especie de tiburón reemplaza unos 2.400 dientes al año.

Si se estima la vida de un tiburón tigre en unos 30 años se podría decir que ha reemplazado alrededor de 72.000 dientes. A un peso promedio de 15 gramos por diente el tiburón habrá producido casi 1.100 kilogramos de dientes en su vida, algo así como el triple de su peso corporal.

El indiscutible éxito de este sistema se basa en que los tiburones son los únicos animales del planeta que prácticamente no han sufrido cambios desde su aparición .

Un modelo perfecto no tiene por qué cambiar. Sin duda alguna los escualos no dejan de sorprendernos, más allá del terror que pudieran provocar. Son animales increíblemente fascinantes a los que aún estamos tratando de entender.

Mis queridos hermanos y amigos, cuando uno ve esas maravillas de la creación, uno tiene que llegar a la conclusión de que el Creador es Sabio y Perfecto. Dejó su marca en todo lo creado. ¿Por qué darle la espalda al Creador? Alabemos su nombre y exaltémoslo, porque con su poder creó todas las cosas, incuyéndonos a nosotros.

Que Dios te bendiga