Lectura de hoy

Anuncio clasificado

Isaías 43:19

He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz, ¿no la conoceréis? Otra vez abriré...

REFLEXIÓN

Cuenta un hombre la siguiente historia: En el periódico local de mi ciudad salió el siguiente...

» Continúa     » Escuchar Audio  Escuchar Audio

Reciba diariamente la Lectura de Hoy en su correo electrónico sin ningún compromiso.

Suscribete a Unanimes

Estudio Bíblico de la semana

H.01.- La revelación progresiva de Dios

Lecturas Estudio sobre la progresividad de la revelación de Dios al hombre ...

» Descargar     » Escuchar Audio  Estudios

Llenando el cántaro

Publicación:  miércoles 19 junio 2024   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

Salmos 143:10


Reflexión

Cuentan que una vez un hombre envió a su joven hijo a llenar un cántaro al río, y le dijo que volviera lo antes posible. El joven obedeció y fue hacia el río mientras su padre le observaba de lejos.


Entonces este vio a su hijo poniendo el cántaro debajo de una cascada. La fuerza del agua fue tal y la cantidad tan grande, que el líquido no logró entrar al recipiente pues su cuello era demasiado delgado. Cuando el hijo llegó con el cántaro, le mostró cómo el cuello del mismo había sido roto por el fuerte y constante golpear del agua. Además, este hecho provocó que el agua llegara turbia y sucia. El padre preguntó entonces:

-¿Por que simplemente no sumergiste el cántaro en el río? ¿No veías que el agua de la cascada era demasiada para el cuello del cántaro? El hijo contestó:


"Sí, pero es que quería llenarlo lo mas rápido posible".


Mis queridos hermanos y amigos, muchas veces en nuestras vidas tratamos de "llenarnos" a nuestro tiempo en un mundo acelerado y convulsionado. Dios conoce nuestra capacidad y sabe que si hacemos las cosas como nosotros queremos podemos hacernos daño, pues no estamos capacitados para hacerlo en ese momento, por eso logramos las cosas a medias y el agua que conseguimos no es pura ni cristalina, sino turbia.


Queremos tener todo "ya" y en el proceso, muchas veces nos lastimamos por no dejar que Dios nos sumerja poco a poco en la corriente calmada del río.


Dios conoce nuestra capacidad, no queramos hacer las cosas en nuestro momento, Dios desea llenar nuestro cántaro hasta el tope, pero en SU momento y según nuestra capacidad, Él sabe… nosotros no.

Que Dios te bendiga