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La bailarina

Marcos 9:23

Jesús le dijo: —Si puedes creer, al que cree todo le es posible...

REFLEXIÓN

Una joven había tomado clases de ballet durante toda su infancia y había llegado el momento...

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B.8.- La Iglesia y el Reino de Dios

Lecturas Estudio sobre la relación de la Iglesia del Señor y el Reino de Dios ...

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La Armadura de Dios
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Publicado por:   nelgon  el  06-Oct-12 03:50 pm
Saludos Hermanos en Cristo Jesús. La pregunta es la siguiente: Qué nos quiere decir la Palabra de Dios en la lectura Efesios 6: 10 al 20.

Publicado por:   foro_unanimes  el  08-Oct-12 05:56 pm#1
La respuesta va aser extensa pero es que el tema es importantísimo: La Biblia indica claramente que el conflicto con satanás es espiritual y por lo tanto ninguna arma material puede ser empleada con efectividad contra él y sus demonios. No se nos da una lista de tácticas específicas que él usará. Sin embargo, el pasaje es muy claro en que cuando seguimos fielmente todas las instrucciones, podremos permanecer firmes y obtendremos la victoria, a pesar de sus ofensivas. 1.1.    Ceñida vuestra cintura con la verdad Se refiere al ancho cinturón de cuero que llevaba el soldado para protegerse, o bien al que llevaban los oficiales como señal de su rango. El primer elemento de nuestra armadura es la verdad. Esto es fácil de entender, puesto que Jesús dice que satanás es “el padre de la mentira.” (Juan 8:44). Es muy sorprendente la lista de las cosas que Dios considera como abominaciones. Una “lengua mentirosa” es una de las cosas que Él describe como “aborrecibles para Él” (Proverbios 6:16-17). Él establece claramente que ningún mentiroso será admitido en el cielo (Apocalipsis 22:14-15). Por lo tanto, somos exhortados a basarnos solo en la verdad, para nuestra santificación y liberación y para beneficio de aquellos ante quienes somos testigos. Adicionalmente debemos estar ciertos de que la verdad es un camino que nos lleva a un destino. 1.2.    La coraza de justicia La coraza era una especie de chaleco de cuero o de metal que protegía la parte superior del cuerpo. Es la justicia Divina la que nos protege como coraza. Una coraza debía proteger al guerrero de una herida fatal en el corazón y otros órganos vitales. Esta justicia no se refiere a las obras de justicia hechas por los hombres—aunque éstas ciertamente son una buena cobertura de protección, cuando las usamos contra los reproches y acusaciones que sufrimos a manos del enemigo. Sino más bien, se trata de la justicia de Cristo, imputada a nosotros por Dios y recibida por fe, la cual guarda nuestros corazones contra las acusaciones y cargos de satanás y protege nuestro ser interior de sus ataques. 1.3.    Calzados los pies con el evangelio de la paz El soldado romano llevaba botas que hacían más firme su marcha. Otra posible traducción sería: Preparaos con firmeza para anunciar el evangelio de la paz. El verso 15 habla de la preparación de los pies para el conflicto espiritual. El soldado moderno necesita prestar particular atención a sus pies, tanto como lo hacía el soldado en la antigüedad, donde algunas veces el enemigo ponía peligrosos obstáculos en el camino de avanzada de los soldados. Esto se parecía mucho a las minas de hoy. También la enfermedad puede dañar los pies de un soldado que carezca del calzado apropiado. La idea de la preparación con el evangelio de la paz, sugiere que necesitamos avanzar dentro del territorio de satanás con el mensaje de gracia tan esencial para ganar almas para Cristo. satanás tiene muchos obstáculos colocados en el camino, para detener la propagación del evangelio. 1.4.    El escudo de la fe Se refiere al escudo grande romano, cubierto de cuero o de una placa de metal, capaz de detener los dardos de fuego que arrojaba el enemigo. Es a partir de la fe, y de su reforzamiento a partir del escrutinio de la Palabra de Dios, que nos guardamos de los ataques del enemigo. El escudo de la fe hace inefectivo el ataque de satanás de sembrar dudas respecto a la fidelidad de Dios y Su Palabra. Nuestra fe –de la que Cristo es el autor y consumador (Hebreos 12:2)—es como un escudo de oro, precioso, sólido y substancial; como el escudo de poderosos guerreros, por el cual grandes cosas son logradas, y por medio del cual, el creyente no sólo repele sino conquista al enemigo. 1.5.    El yelmo de la salvación El yelmo romano era de cuero o, a veces, de bronce u otro metal. Nuestra cabeza está protegida por la salvación provista por Jesús. El yelmo que cubre la cabeza sirve para mantener protegida la parte más crítica del cuerpo. Podríamos decir que nuestra manera de pensar necesita ser preservada. La cabeza del soldado estaba entre las partes más importantes por proteger, ya que sobre ella se podían descargar golpes mortales y es la cabeza la que ordena sobre todo el cuerpo. La cabeza es el asiento de la mente la cual, cuando ha sido guardada por la segura “esperanza” del Evangelio para la vida eterna, no recibirá falsa doctrina, o dará lugar a las desesperantes tentaciones de satanás. La persona no salva, carece de la esperanza de protección contra los embates de la falsa doctrina, porque su mente es incapaz de discernir entre lo verdadero y lo falso. 1.6.    La espada del Espíritu Es la única arma ofensiva que se menciona… la palabra de Dios. Mientras que todo lo demás es de naturaleza defensiva, aquí está la única arma ofensiva en la armadura de Dios. Habla de la santidad y el poder de la Palabra de Dios. No es concebible un arma espiritual más grande que ésta. Este texto tiene un paralelo con el libro de Hebreos. Hebreos 4:12 La palabra de Dios es viva, eficaz y más cortante que toda espada de dos filos: penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. En las tentaciones de Jesús en el desierto, la Palabra de Dios fue siempre Su poderosa respuesta a satanás. ¡Qué bendición es que esa misma Palabra esté a nuestra disposición! 1.7.    Orar en el Espíritu Orar en el Espíritu (esto es con la mente de Cristo, con Su corazón y Sus prioridades), es la culminación de lo que involucra armarnos a nosotros mismos, vistiendo toda la mencionada armadura de Dios. Es significativo que este pasaje de la Escritura es esencial en las prioridades del ministerio, remarcado a través de las epístolas de Pablo; él sostiene que la oración es el elemento más esencial para alcanzar la victoria y madurez espiritual.  

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