Lectura de hoy
Conserva tu tenedor
Juan 14:1-4
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre...
REFLEXIÓN
Había una mujer que había sido diagnosticada con una enfermedad incurable y a la que le...
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Estudio Bíblico de la semana
A.07.- El Padre
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Estudio relacionado con la primera persona de la Trinidad, el Padre ... |
Predicador vanidoso
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Ciertamente Dios no escucha lo que es vanidad; ni siquiera lo mira el Omnipotente. Job 35:13
Reflexión
El sermón fue una obra maestra. Los comentarios de los feligreses confirmaron lo que el predicador ya sabía: había estado estupendo. La última persona en salir fue una dama de edad muy avanzada.
—¿Le han dicho a usted alguna vez que es una maravilla? —preguntó con suavidad.
En el “no” con que le contestó no había el menor vestigio de convicción. Pues entonces — le dijo— ¿de dónde sacó usted la idea de que lo es?
Mis queridos hermanos y amigos, la vanidad es tan atractiva que nos hace caer a todos en sus manos. A partir de ella trasladamos nuestras acciones a actos egoístas que buscan nuestra gloria nada más. Las personas y nuestro Dios pasan a un segundo plano al tiempo que nosotros nos sentamos en el trono de nuestra vida. Descubramos la vanidad a tiempo y solo rindamos culto a Aquel que lo merece… al Señor.
Que Dios te bendiga
—¿Le han dicho a usted alguna vez que es una maravilla? —preguntó con suavidad.
En el “no” con que le contestó no había el menor vestigio de convicción. Pues entonces — le dijo— ¿de dónde sacó usted la idea de que lo es?
Mis queridos hermanos y amigos, la vanidad es tan atractiva que nos hace caer a todos en sus manos. A partir de ella trasladamos nuestras acciones a actos egoístas que buscan nuestra gloria nada más. Las personas y nuestro Dios pasan a un segundo plano al tiempo que nosotros nos sentamos en el trono de nuestra vida. Descubramos la vanidad a tiempo y solo rindamos culto a Aquel que lo merece… al Señor.
Que Dios te bendiga



