Lectura de hoy
No pierdas la paciencia
Romanos 5:3-5
Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación...
REFLEXIÓN
En el mercado un hombre se percató de una señora que llevaba en su carrito de compras una...
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Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
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Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
Predicador vanidoso
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Ciertamente Dios no escucha lo que es vanidad; ni siquiera lo mira el Omnipotente. Job 35:13
Reflexión
El sermón fue una obra maestra. Los comentarios de los feligreses confirmaron lo que el predicador ya sabía: había estado estupendo. La última persona en salir fue una dama de edad muy avanzada.
—¿Le han dicho a usted alguna vez que es una maravilla? —preguntó con suavidad.
En el “no” con que le contestó no había el menor vestigio de convicción. Pues entonces — le dijo— ¿de dónde sacó usted la idea de que lo es?
Mis queridos hermanos y amigos, la vanidad es tan atractiva que nos hace caer a todos en sus manos. A partir de ella trasladamos nuestras acciones a actos egoístas que buscan nuestra gloria nada más. Las personas y nuestro Dios pasan a un segundo plano al tiempo que nosotros nos sentamos en el trono de nuestra vida. Descubramos la vanidad a tiempo y solo rindamos culto a Aquel que lo merece… al Señor.
Que Dios te bendiga
—¿Le han dicho a usted alguna vez que es una maravilla? —preguntó con suavidad.
En el “no” con que le contestó no había el menor vestigio de convicción. Pues entonces — le dijo— ¿de dónde sacó usted la idea de que lo es?
Mis queridos hermanos y amigos, la vanidad es tan atractiva que nos hace caer a todos en sus manos. A partir de ella trasladamos nuestras acciones a actos egoístas que buscan nuestra gloria nada más. Las personas y nuestro Dios pasan a un segundo plano al tiempo que nosotros nos sentamos en el trono de nuestra vida. Descubramos la vanidad a tiempo y solo rindamos culto a Aquel que lo merece… al Señor.
Que Dios te bendiga



