Lectura de hoy
Dentro de la cerca Divina
Salmo 91
El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a...
REFLEXIÓN
En una oportunidad, un vecino soltó sus conejos dentro de la cerca de su casa y durante mucho...
» Continúa » Escuchar Audio
Reciba diariamente la Lectura de Hoy en su correo electrónico sin ningún compromiso.
Estudio Bíblico de la semana
A.08.- El Hijo
![]() |
Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ... |
Una disputa arreglada
Tweet
Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna. 1 Juan 5:20
Reflexión
Dos individuos discutían acaloradamente sobre la divinidad de Jesús, cuando de improviso uno de ellos con toda la firmeza de su voz, dijo:
--Si Jesús era divino, la Biblia debería decirlo con toda claridad y de una manera explícita.
El otro, aprovechando un momento, le contestó a su contrincante:
--¿En qué forma expresarías tú la divinidad de Cristo para que fuera más cierta?
--Yo diría que Jesucristo es el Dios verdadero.
--No pudiste seleccionar mejor las palabras, así es como la Biblia lo describe y lo refirió a 1 Juan 5:20.
Así terminó satisfactoriamente para ambas partes la disputa entre dos amigos.
Ambos estuvieron de acuerdo en que:
- Jesús es el Hijo eterno encarnado en un ser humano
- Es tan divino como el Padre y el Espíritu Santo
- Un solo Dios, tres personas distintas con una misma sustancia
El concepto trinitario es un poco difícil de entender. Podemos hacer una burda comparación con un huevo. Un huevo tiene 3 elementos: Cáscara, yema y clara. No son 3 huevos, es uno solo, la cáscara tiene una función (contiene a la yema y a la clara) y es diferente a las demás, la yema tiene otra función (es el centro del huevo y de allí nace el pollito) y la clara tiene otra (es el medio donde se sostiene la yema). Tanto la cáscara como la yema y la clara tienen identidades diferentes pero son un solo huevo.
Mis queridos hermanos y amigos, el nuestro es un Dios trinitario, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios manifestado en 3 personas diferentes pero consustanciales. Entender esta doctrina no es nada fácil, el Padre ejerce Su voluntad a través del Hijo en el Espíritu. Así, Padre, Hijo y Espíritu Santo siendo tres personas son un solo Dios a quien amamos, seguimos y obedecemos. Y es de quien recibimos amor, gracia y misericordia. Si deseamos imaginar o de alguna manera pintar la imagen del Dios viviente, solamente imaginemos a Jesús, porque la Escritura dice: “Cristo es la imagen del Dios invisible”. Alguien quiere ver al Padre, entonces vean al Hijo, porque como dijo el mismo Jesús: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre”.
Que Dios te bendiga
--Si Jesús era divino, la Biblia debería decirlo con toda claridad y de una manera explícita.
El otro, aprovechando un momento, le contestó a su contrincante:
--¿En qué forma expresarías tú la divinidad de Cristo para que fuera más cierta?
--Yo diría que Jesucristo es el Dios verdadero.
--No pudiste seleccionar mejor las palabras, así es como la Biblia lo describe y lo refirió a 1 Juan 5:20.
Así terminó satisfactoriamente para ambas partes la disputa entre dos amigos.
Ambos estuvieron de acuerdo en que:
- Jesús es el Hijo eterno encarnado en un ser humano
- Es tan divino como el Padre y el Espíritu Santo
- Un solo Dios, tres personas distintas con una misma sustancia
El concepto trinitario es un poco difícil de entender. Podemos hacer una burda comparación con un huevo. Un huevo tiene 3 elementos: Cáscara, yema y clara. No son 3 huevos, es uno solo, la cáscara tiene una función (contiene a la yema y a la clara) y es diferente a las demás, la yema tiene otra función (es el centro del huevo y de allí nace el pollito) y la clara tiene otra (es el medio donde se sostiene la yema). Tanto la cáscara como la yema y la clara tienen identidades diferentes pero son un solo huevo.
Mis queridos hermanos y amigos, el nuestro es un Dios trinitario, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios manifestado en 3 personas diferentes pero consustanciales. Entender esta doctrina no es nada fácil, el Padre ejerce Su voluntad a través del Hijo en el Espíritu. Así, Padre, Hijo y Espíritu Santo siendo tres personas son un solo Dios a quien amamos, seguimos y obedecemos. Y es de quien recibimos amor, gracia y misericordia. Si deseamos imaginar o de alguna manera pintar la imagen del Dios viviente, solamente imaginemos a Jesús, porque la Escritura dice: “Cristo es la imagen del Dios invisible”. Alguien quiere ver al Padre, entonces vean al Hijo, porque como dijo el mismo Jesús: “El que me ha visto a mí ha visto al Padre”.
Que Dios te bendiga



