Lectura de hoy
Desde una silla de ruedas
Mateo 5:14-16
Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni...
REFLEXIÓN
Una mujer llamada Nancy puso el siguiente anuncio en el periódico local: “Si se siente...
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Estudio Bíblico de la semana
A.17.- La cruz de Cristo
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Estudio que nos lleva a las profundidades de la cruz de Cristo. Tenemos un análisis detallado de lo ocurrido ese día memorable en el Calvario. ... |
Nuestro banco
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Por lo cual dice:
Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Efesios 5:14-17
Reflexión
Si nosotros tuviéramos un banco que acreditara a nuestra cuenta cada mañana $86,400 dólares, que no llevara ningún saldo al otro día, que no nos dejaba guardar nada de efectivo en nuestra cuenta y que cada noche cancelara aquella parte de la cantidad que no usamos durante el día, ¿qué haríamos? ¡Sacar cada dólar cada día, por supuesto y usarlo para nuestro disfrute!
Pues, nosotros tenemos un banco así y se llama TIEMPO. Cada mañana nos acredita 86,400 segundos. Cada noche registra como pérdida cualquier cantidad de ese tiempo que fallamos en invertir en un buen propósito. No añade ningún saldo al día siguiente del restante del día anterior. Cada día abre una nueva cuenta con nosotros. Si fallamos en usar el depósito de ese día, es nuestra pérdida. No se puede regresar. No hay crédito para mañana.
Mis queridos hermanos y amigos, el tiempo es escaso y es valioso. Es tiempo de dejar de malgastarlo en actividades y rutinas sin sentido. Tenemos que decidir: ¿Vamos a movernos hoy o vamos a esperar para el día de mañana? Nadie puede asegurar qué vendrá mañana o si vendrá una segunda oportunidad. El tiempo es vida. ¡sirvamos a nuestro Dios y a nuestro prójimo! y por favor… lo que vayamos a hacer, hagámoslo hoy, no hay tiempo que perder.
Que Dios te bendiga
Pues, nosotros tenemos un banco así y se llama TIEMPO. Cada mañana nos acredita 86,400 segundos. Cada noche registra como pérdida cualquier cantidad de ese tiempo que fallamos en invertir en un buen propósito. No añade ningún saldo al día siguiente del restante del día anterior. Cada día abre una nueva cuenta con nosotros. Si fallamos en usar el depósito de ese día, es nuestra pérdida. No se puede regresar. No hay crédito para mañana.
Mis queridos hermanos y amigos, el tiempo es escaso y es valioso. Es tiempo de dejar de malgastarlo en actividades y rutinas sin sentido. Tenemos que decidir: ¿Vamos a movernos hoy o vamos a esperar para el día de mañana? Nadie puede asegurar qué vendrá mañana o si vendrá una segunda oportunidad. El tiempo es vida. ¡sirvamos a nuestro Dios y a nuestro prójimo! y por favor… lo que vayamos a hacer, hagámoslo hoy, no hay tiempo que perder.
Que Dios te bendiga



