Lectura de hoy
Hermoso día ¿verdad?
Salmos 118:24
Este es el día que hizo Señor; nos gozaremos y alegraremos en Él...
REFLEXIÓN
El día empezó muy mal. Ella se quedó dormida y llegó tarde al trabajo. Todo lo que sucedió...
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Estudio Bíblico de la semana
A.06.- La Trinidad
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Estudio sobre la doctrina de la Trinidad Divina. ... |
La verdad es un lazo
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El testigo falso no quedará sin castigo, el que cuenta mentiras no escapará. Proverbios 19:5
Reflexión
Preparando una cena especial, una mujer se detuvo en una pequeña carnicería para comprar carne. Había decidido servir como plato principal un pollo asado relleno. Cuando le pidió al hombre de la carnicería que le diese el pollo más grande que tuviese, este sacó del compartimiento refrigerado el último pollo que tenía y lo colocó sobre la balanza.
-Este pesa un kilo ochocientos, señora -le dijo.
La mujer pensó unos momentos y luego dijo:
-No estoy segura que alcance. ¿No tiene uno más grande?
El dependiente devolvió el pollo al compartimiento, simuló que buscaba entre el hielo que se derretía y sacó el mismo pollo. Esta vez, mientras lo pesaba en la balanza, aplicó disimuladamente un poco de presión con sus dedos.
-Ah, -dijo, con una sonrisa-, este pesa dos kilos setecientos.
La mujer frunció el ceño, y haciendo algunos cálculos mentales, dijo sonriente:
- No estoy muy segura. Mejor, ¡envuélvame los dos!
¡Qué lío! La mentira alcanzó al carnicero.
Mis queridos hermanos y amigos, la verdad es un lazo, no una cinta elástica. Tanto la verdad como la mentira nos perseguirán. ¿Cuál preferimos que nos alcance?
Que Dios te bendiga
-Este pesa un kilo ochocientos, señora -le dijo.
La mujer pensó unos momentos y luego dijo:
-No estoy segura que alcance. ¿No tiene uno más grande?
El dependiente devolvió el pollo al compartimiento, simuló que buscaba entre el hielo que se derretía y sacó el mismo pollo. Esta vez, mientras lo pesaba en la balanza, aplicó disimuladamente un poco de presión con sus dedos.
-Ah, -dijo, con una sonrisa-, este pesa dos kilos setecientos.
La mujer frunció el ceño, y haciendo algunos cálculos mentales, dijo sonriente:
- No estoy muy segura. Mejor, ¡envuélvame los dos!
¡Qué lío! La mentira alcanzó al carnicero.
Mis queridos hermanos y amigos, la verdad es un lazo, no una cinta elástica. Tanto la verdad como la mentira nos perseguirán. ¿Cuál preferimos que nos alcance?
Que Dios te bendiga



