Lectura de hoy

La magia de las instrucciones

Lucas 11:28

Pero él dijo: —¡Antes bien, bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la obedecen!...

REFLEXIÓN

Con gran enfado, el joven arrojó su llave mecánica a la entrada de los autos, yendo a parar...

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Estudio Bíblico de la semana

A.08.- El Hijo

Lecturas Este estudio nos lleva a comprender las dos naturalezas de Jesús, como Dios y como hombre. ...

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No olvides de donde vienes

Publicación:  martes 7 abril 2026   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



El que es el mayor de vosotros sea vuestro siervo, porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. Mateo 23:11-12


Reflexión

Las personas piensan con frecuencia que los cirujanos del corazón son las divas de la arrogancia del mundo de la medicina. Pero aquellos que conocen al doctor William DeVries, el cirujano pionero del corazón artificial, no pudieran estar en mayor desacuerdo.

Sus compañeros en el Hospital Humana Audubon en Louisville, Kentucky, describen al doctor DeVries como el tipo de médico que se presenta los domingos solo para animar a sus pacientes descorazonados. En ocasiones cambia su atuendo, a lo considerado por tradición como un trabajo de enfermero y si el paciente desea que se quede un poco de tiempo y converse, él siempre lo hace.

DeVries expresa que los amigos son unos "zapatos viejos" que encajan con lo que lleves puesto. A él le gusta ponerse botas de vaquero con su atuendo de cirugía y a menudo repara los corazones al son de Vivaldi o jazz.

Él siempre ha tenido una sonrisa acechando -dice un cardiólogo de Louisville, el doctor Robert Gooding- y siempre busca la forma de mostrarla.

Mis queridos hermanos y amigos, no importa cuán alto subamos, nunca olvidemos que comenzamos en el nivel más bajo. Incluso si nacimos entre gran fortuna y privilegios, fuimos un bebé indefenso. El verdadero éxito no viene por pensar que hemos llegado al lugar donde otros deban servirnos, sino en reconocer que cualquiera que sea nuestra ubicación, hemos llegado a una posición donde podemos servir a los demás. Recordemos, el Señor nos ha llamado a servir, no a ser servidos

Que Dios te bendiga