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Napoleón y el soldado

Publicación:  lunes 12 septiembre 2022   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



…Y lo es delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos y llama las cosas que no son como si fueran. Romanos 4:17


Reflexión

Se dice que en cierta ocasión el Emperador Napoleón I se encontraba delante de un grupo de soldados, cuando de repente su caballo se desbocó; entonces un soldado raso se lanzó hacia el caballo y tomando el freno de la bestia pudo pronto detenerlo.

Se dice que Napoleón saludó al soldado raso y le dijo: "Gracias, mi capitán". El soldado se sorprendió al oir a Napoleón decirle "capitán", pues él era un simple soldado raso, pero inmediatamente pensó que se encontraba delante de Napoleón y que si él quería, podía hacerlo capitán.

Así que, saludó a su Emperador y le preguntó: "¿De qué regimiento, mi Emperador?"

El emperador le contestó: "De mi guardia personal."

Aquel soldado raso se presentó como capitán ante el jefe de la guardia personal de Napoleón; el oficial, viéndolo con uniforme de soldado raso, le preguntó: "¿Capitán, por órdenes de quién" - "Por órdenes de mi Emperador, Napoleón I."

En ese momento dejó de ser soldado raso y llegó a ser capitán. Si este soldado raso no hubiese tenido fe, hubiera dicho: "Mi Emperador me dice capitán, pero yo no soy más que un soldado raso. Por el susto que le dio el caballo, se equivocó y me dijo capitán", y se hubiera ido a tomar su lugar y habría permanecido soldado raso toda su vida. ¡Pero el soldado creyó!

Mis queridos hermanos y amigos, el Señor es igual. Nos llama santos, puros y sin mancha delante de Él, porque así seremos cuando estemos en Su presencia, gracias a que Su Hijo nos hizo así. Jesús tomó nuestras impurezas y nos dio su santidad. Esa realidad será evidente el día en que nos presentemos delante de Él. ¿Quién se puede rehusar a semejante intercambio? Todavía no somos así, pero el "que llama las cosas que no son como si fueran" así nos ve. ¿Le creemos?

Que Dios te bendiga