Lectura de hoy
Cinco mil muchachas para un solo hombre
1 Reyes 11:1-6
Pero el rey Salomón amó, además de la hija del faraón, a muchas mujeres extranjeras, de...
REFLEXIÓN
No fue una sola muchacha. Fueron cinco mil. Cinco mil muchachas que lo obsesionaron, que le...
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Estudio Bíblico de la semana
A.12.- Los apóstoles y el perdón
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Estudio sobre el verdadero perdón de Dios y la falsedad de los apóstoles actuales ... |
Con poco hacemos mucho
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Pero el día comenzaba a declinar. Acercándose los doce, le dijeron:
—Despide a la gente, para que vayan a las aldeas y campos de alrededor y se alojen y encuentren alimentos, porque aquí estamos en lugar desierto.
Él les dijo:
—Dadles vosotros de comer.
Dijeron ellos:
—No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos nosotros a comprar alimentos para toda esta multitud.
Eran como cinco mil hombres. Lucas 9:12-14
Reflexión
Era el año 1999 cuando una empresa de tecnología trasladó a uno de sus ejecutivos a un país pequeño donde, según parece, se requería su intervención para refrescar esa operación. Ese ejecutivo tenía una vida intensa en Cristo en su país de origen, era diácono de su iglesia, líder del ministerio de varones y recientemente había organizado un evento evangelístico a escala nacional. Su traslado significó abandonar todos esos ministerios e irse por 9 meses a su nuevo país. En su interior, el ejecutivo le preguntaba a Dios: ¿Porqué si te he servido tan intensamente ahora me dejas solo y sin servicio en el nuevo país? Como es común con él, tuvo un silencio divino por toda respuesta.
Este ejecutivo se había mostrado como un cristiano militante en su nueva posición, razón por la cual todos sus compañeros sabían para qué sí se podía contar con él y para qué no. Un buen día, una funcionaria joven se le acercó a pedir consejo porque sus relaciones familiares se habían deteriorado. El diálogo fue algo como esto:
- ¿Podría usted aconsejarme? Es que las relaciones con mi madre se han deteriorado, afirmó la joven.
- Por supuesto, afirmó el ejecutivo. ¿Lee usted la Biblia?
La joven, algo avergonzada contestó: - No puedo leerla porque no la entiendo. ¿Usted me ayudaría?
A lo que el ejecutivo contestó. - Voy a hacer algo mejor. Voy a enviarle por correo electrónico un texto bíblico y una pequeña reflexión asociada. Con esto usted leerá la Biblia todos los días y la reflexión le ayudará a entenderla.
Cada mañana el ejecutivo consultaba su manual de ilustraciones para sermones para encontrar historias y reflexiones. Luego le adicionaba un texto bíblico y lo enviaba a su nueva discípula. Una semana después la joven le pidió incluir en la distribución a una amiga. Días más tarde otro compañero de trabajo pidió ser copiado también, y ese fue el inicio de las LECTURAS DIARIAS DE UNÁNIMES. Hoy en día las lecturas llegan a decenas de miles de personas en más de 50 países. Se publican en redes sociales y se graban y reproducen en podcast y radios cristianas alrededor del mundo. Unánimes lleva ya 21 años distribuyendo ese “devocional” de forma ininterrumpida.
Mis queridos hermanos y amigos, así como el muchacho de la lectura presentó sus cinco panes y dos peces y el Señor alimentó con ellos a más de 10,000 personas (5,000 hombres sin contar mujeres y niños), hoy el Señor nos pide que presentemos lo que tenemos y lo pongamos a Su servicio, la multiplicación es su problema, no el nuestro. Lo sorprendente del milagro de los panes y los peces fue que Jesús no hizo aparecer pan y pescado de la nada. Tomó de lo que tenían los discípulos, de lo poco que tenían los discípulos, de lo único que tenían los discípulos. Aquí hay una gran lección para todos nosotros. Para aquellos que sentimos que Dios no nos puede usar porque no sabemos lo suficiente o porque no tenemos lo suficiente, la reflexión de hoy nos dice: “Cuando Dios nos usa, nos usa con lo que sabemos, porque no nos puede usar con lo que no sabemos. Y cuando Dios nos usa, nos usa con lo que tenemos porque no nos puede usar con lo que no tenemos”. El Señor se glorifica desde lo pequeño hacia lo grande, de otra forma no le daríamos gloria a Él. Cualquiera hace cualquier cosa teniendo las condiciones ideales, pero aquellos que teniendo las condiciones adversas trabajan, trabajan bajo el poder de Dios.
El mundo se está cayendo a pedazos. Hay multitudes de hambrientos y sedientos de pan y de Palabra divina. Las familias se están separando, los jóvenes se drogan y viven una adultez adelantada. Los padres se vuelven insensibles ante el dolor de sus hijos y de los demás. Es hora que ofrezcamos nuestros cinco panes y dos peces al Señor y ¡salgamos a trabajar! Él los va a multiplicar para su gloria y para el beneficio de aquellos que necesitan. Así es nuestro Señor y así tenemos que ser nosotros.
Que Dios te bendiga
Este ejecutivo se había mostrado como un cristiano militante en su nueva posición, razón por la cual todos sus compañeros sabían para qué sí se podía contar con él y para qué no. Un buen día, una funcionaria joven se le acercó a pedir consejo porque sus relaciones familiares se habían deteriorado. El diálogo fue algo como esto:
- ¿Podría usted aconsejarme? Es que las relaciones con mi madre se han deteriorado, afirmó la joven.
- Por supuesto, afirmó el ejecutivo. ¿Lee usted la Biblia?
La joven, algo avergonzada contestó: - No puedo leerla porque no la entiendo. ¿Usted me ayudaría?
A lo que el ejecutivo contestó. - Voy a hacer algo mejor. Voy a enviarle por correo electrónico un texto bíblico y una pequeña reflexión asociada. Con esto usted leerá la Biblia todos los días y la reflexión le ayudará a entenderla.
Cada mañana el ejecutivo consultaba su manual de ilustraciones para sermones para encontrar historias y reflexiones. Luego le adicionaba un texto bíblico y lo enviaba a su nueva discípula. Una semana después la joven le pidió incluir en la distribución a una amiga. Días más tarde otro compañero de trabajo pidió ser copiado también, y ese fue el inicio de las LECTURAS DIARIAS DE UNÁNIMES. Hoy en día las lecturas llegan a decenas de miles de personas en más de 50 países. Se publican en redes sociales y se graban y reproducen en podcast y radios cristianas alrededor del mundo. Unánimes lleva ya 21 años distribuyendo ese “devocional” de forma ininterrumpida.
Mis queridos hermanos y amigos, así como el muchacho de la lectura presentó sus cinco panes y dos peces y el Señor alimentó con ellos a más de 10,000 personas (5,000 hombres sin contar mujeres y niños), hoy el Señor nos pide que presentemos lo que tenemos y lo pongamos a Su servicio, la multiplicación es su problema, no el nuestro. Lo sorprendente del milagro de los panes y los peces fue que Jesús no hizo aparecer pan y pescado de la nada. Tomó de lo que tenían los discípulos, de lo poco que tenían los discípulos, de lo único que tenían los discípulos. Aquí hay una gran lección para todos nosotros. Para aquellos que sentimos que Dios no nos puede usar porque no sabemos lo suficiente o porque no tenemos lo suficiente, la reflexión de hoy nos dice: “Cuando Dios nos usa, nos usa con lo que sabemos, porque no nos puede usar con lo que no sabemos. Y cuando Dios nos usa, nos usa con lo que tenemos porque no nos puede usar con lo que no tenemos”. El Señor se glorifica desde lo pequeño hacia lo grande, de otra forma no le daríamos gloria a Él. Cualquiera hace cualquier cosa teniendo las condiciones ideales, pero aquellos que teniendo las condiciones adversas trabajan, trabajan bajo el poder de Dios.
El mundo se está cayendo a pedazos. Hay multitudes de hambrientos y sedientos de pan y de Palabra divina. Las familias se están separando, los jóvenes se drogan y viven una adultez adelantada. Los padres se vuelven insensibles ante el dolor de sus hijos y de los demás. Es hora que ofrezcamos nuestros cinco panes y dos peces al Señor y ¡salgamos a trabajar! Él los va a multiplicar para su gloria y para el beneficio de aquellos que necesitan. Así es nuestro Señor y así tenemos que ser nosotros.
Que Dios te bendiga



