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REFLEXIÓN

Durante cincuenta años, la Hermana Agnes y la señora Baker oraron para que su país, Letonia...

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El porqué de nuestro trabajo

Publicación:  jueves 6 mayo 2021   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres… porque a Cristo el Señor servís. Colosenses 3:23-24


Reflexión

Según cuenta la leyenda, un misionero cayó de un barco mientras navegaba en alta mar y fue arrastrado por el agua hasta la orilla de una remota villa de nativos. Personas de la villa lo encontraron y lo cuidaron y curaron debido a que estaba casi muerto por la falta de comida y de agua fresca.

Vivió entre ellos durante veinte años, adaptándose a su estilo de vida y forma de trabajo. No predicó sermones, ni tampoco les inculcó su fe. Tampoco les leyó ni recitó las Escrituras. No obstante, cuando alguien se enfermaba, él se sentaba con el enfermo, a veces durante toda la noche. Cuando estaban hambrientos, les daba de comer. Cuando se sentían solitarios, les ofrecía un oído para escucharlos. Enseñó al ignorante y siempre estuvo al lado del que se había equivocado.

Llegó un día en el que otros misioneros entraron a esta villa y comenzaron a hablarles a las personas acerca de Jesús. Luego de escuchar su historia, la gente de la villa insistía en que Jesús ya había estado viviendo con ellos desde hace muchos años. Vengan, les dijo uno de ellos, se lo presentaremos. ¡Los misioneros fueron conducidos a una cabaña donde se encontraron con un compañero al cual habían perdido hacía mucho tiempo!. Para los nativos, así lucía Jesús.

Mis queridos hermanos y amigos, un hombre integral es aquel que su fe y su conducta son iguales. Se comporta igual en su trabajo, en su casa, con sus amigos, en la iglesia y cuando practica un deporte. Sin duda su conducta predica por él, su fe se hace evidente cuando la gente observa su integridad. Como dijo Francisco de Asís: “Prediquen el evangelio por doquier y si es necesario usen palabras.”

Que Dios te bendiga