Lectura de hoy
Solo sus manos
Efesios 3:20-21
Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos...
REFLEXIÓN
Jennifer acababa de escuchar por la radio un informe perturbador acerca de un aumento en los...
» Continúa » Escuchar Audio
Reciba diariamente la Lectura de Hoy en su correo electrónico sin ningún compromiso.
Estudio Bíblico de la semana
A.14.- La crucifixión de Jesús
![]() |
Este estudio esta centrado principalmente en el sufrimiento físico experimentado por Jesús en la cruz. ... |
Alegre y triste
Tweet
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el moho destruyen, y donde ladrones entran y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el moho destruyen, y donde ladrones no entran ni hurtan, porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Mateo 6:19-20
Reflexión
Cuenta una vieja leyenda que tres hombres estaban una vez cruzando un desierto a caballo durante la noche. Cuando se acercaban a un riachuelo seco escucharon una voz que les ordenó desmontarse, recoger unas piedras, ponérselas en los bolsillos y no mirarlas hasta la mañana siguiente. A los hombres se les prometió que si obedecían, iban a estar alegres y tristes a la vez.
Luego de hacer lo que les indicaron, los tres montaron en sus caballos y siguieron su camino.
Cuando empezaron a salir los primeros rayos de sol, los hombres se metieron la mano en los bolsillos para sacar las piedras. Para su gran sorpresa, se habían transformado en diamantes, rubíes y otras gemas preciosas. Fue entonces cuando se dieron cuenta del significado de la promesa de que estarían alegres y tristes a la vez. Estaban alegres por haber escogido la cantidad de piedras que recogieron, pero tristes -muy tristes- por no haber recogido más.
Mis queridos hermanos y amigos, ¿Será que nosotros vamos a sentir lo mismo cuando lleguemos al cielo? ¿Estaremos contentos con el tesoro que acumulamos en el cielo mientras estábamos en la tierra y gozosos por las recompensas que Cristo nos dará? ¿Lamentaremos no haber hecho más para servirle? La respuesta a estas preguntas es un tanto truculenta. Los verdaderos tesoros serán recibidos si nuestras acciones en la tierra fueron desinteresadas. El Sermón del Monte (capítulos 5, 6 y 7 del Evangelio de Mateo) claramente nos insta a servir de corazón, a ser creyentes de corazón, a ser obedientes de corazón, a ser completamente desinteresados y a actuar por el solo hecho de amar a nuestro Padre y a nuestros semejantes. Es entonces cuando las piedras se convertirán en joyas y nuestras acciones en tesoros.
Que Dios te bendiga
Luego de hacer lo que les indicaron, los tres montaron en sus caballos y siguieron su camino.
Cuando empezaron a salir los primeros rayos de sol, los hombres se metieron la mano en los bolsillos para sacar las piedras. Para su gran sorpresa, se habían transformado en diamantes, rubíes y otras gemas preciosas. Fue entonces cuando se dieron cuenta del significado de la promesa de que estarían alegres y tristes a la vez. Estaban alegres por haber escogido la cantidad de piedras que recogieron, pero tristes -muy tristes- por no haber recogido más.
Mis queridos hermanos y amigos, ¿Será que nosotros vamos a sentir lo mismo cuando lleguemos al cielo? ¿Estaremos contentos con el tesoro que acumulamos en el cielo mientras estábamos en la tierra y gozosos por las recompensas que Cristo nos dará? ¿Lamentaremos no haber hecho más para servirle? La respuesta a estas preguntas es un tanto truculenta. Los verdaderos tesoros serán recibidos si nuestras acciones en la tierra fueron desinteresadas. El Sermón del Monte (capítulos 5, 6 y 7 del Evangelio de Mateo) claramente nos insta a servir de corazón, a ser creyentes de corazón, a ser obedientes de corazón, a ser completamente desinteresados y a actuar por el solo hecho de amar a nuestro Padre y a nuestros semejantes. Es entonces cuando las piedras se convertirán en joyas y nuestras acciones en tesoros.
Que Dios te bendiga



