Lectura de hoy
Él necesitaba un hijo
Colosenses 3:12-15
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de bondad...
REFLEXIÓN
La enfermera acompañó a un joven cansado y ansioso hasta la cama de un hombre mayor. Su...
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Estudio Bíblico de la semana
A.06.- La Trinidad
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Estudio sobre la doctrina de la Trinidad Divina. ... |
¿Cuánto pesa el pecado?
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…porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 6:23
Reflexión
¿Cuánto pesa el pecado?
Un predicador acababa de invitar a sus oyentes a buscar de Dios, cuando un joven exclamó:
- Usted habla del peso del pecado. Yo no lo siento — ¿Cuánto pesa? ¿Veinte kilos, cien kilos?
- Dígame -le preguntó el predicador-, si usted pusiera un peso de cien kilos sobre el pecho de un hombre muerto, ¿Lo sentiría él?
– No, ya que está muerto -contestó el joven.
El predicador prosiguió: -Pues bien, el hombre que no siente el peso del pecado está espiritualmente MUERTO.
Mis queridos hermanos y amigos, el tema del pecado se ha devaluado mucho con el correr del tiempo. El pecado ha sido encasillado estrictamente a temas religiosos antiguos. El relativismo moderno ha convertido los mandatos de Dios en huecas tradiciones y ha inventado nuevas formas de eludir la responsabilidad de obedecer a Dios. Porque podemos definir "pecado" como la desobediencia a un mandato divino, sea una prohibición o una acción a tomar. Hoy en día la sociedad tiende a permitir lo que Dios prohíbe porque nos hemos endiosado. Nos olvidamos que cada uno de nosotros deberemos rendir cuentas delante de nuestro Creador algún día, y esas cuentas nunca van a salir positivas para nosotros. Solo hay un camino para evitar las consecuencias, el provisto por Dios a través de su Hijo en la cruz. Allí se pagaron las consecuencias de nuestro pecado, porque no hay forma de merecer Su favor, solo resta esperar su perdón a través de nuestra entrega a Su Hijo.
Recordemos que todos los seres humanos somos pecadores, la diferencia está en que algunos accedemos a Su perdón a través de Jesús... otros no.
Que Dios te bendiga
Un predicador acababa de invitar a sus oyentes a buscar de Dios, cuando un joven exclamó:
- Usted habla del peso del pecado. Yo no lo siento — ¿Cuánto pesa? ¿Veinte kilos, cien kilos?
- Dígame -le preguntó el predicador-, si usted pusiera un peso de cien kilos sobre el pecho de un hombre muerto, ¿Lo sentiría él?
– No, ya que está muerto -contestó el joven.
El predicador prosiguió: -Pues bien, el hombre que no siente el peso del pecado está espiritualmente MUERTO.
Mis queridos hermanos y amigos, el tema del pecado se ha devaluado mucho con el correr del tiempo. El pecado ha sido encasillado estrictamente a temas religiosos antiguos. El relativismo moderno ha convertido los mandatos de Dios en huecas tradiciones y ha inventado nuevas formas de eludir la responsabilidad de obedecer a Dios. Porque podemos definir "pecado" como la desobediencia a un mandato divino, sea una prohibición o una acción a tomar. Hoy en día la sociedad tiende a permitir lo que Dios prohíbe porque nos hemos endiosado. Nos olvidamos que cada uno de nosotros deberemos rendir cuentas delante de nuestro Creador algún día, y esas cuentas nunca van a salir positivas para nosotros. Solo hay un camino para evitar las consecuencias, el provisto por Dios a través de su Hijo en la cruz. Allí se pagaron las consecuencias de nuestro pecado, porque no hay forma de merecer Su favor, solo resta esperar su perdón a través de nuestra entrega a Su Hijo.
Recordemos que todos los seres humanos somos pecadores, la diferencia está en que algunos accedemos a Su perdón a través de Jesús... otros no.
Que Dios te bendiga



