Lectura de hoy

TransfusiĆ³n

Juan 15:13

Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos...

REFLEXIÓN

Hace muchos años, en un hospital de Stanford, había a una niñita llamada Liz, que sufría...

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Estudio Bíblico de la semana

B.8.- La Iglesia y el Reino de Dios

Lecturas Estudio sobre la relación de la Iglesia del Señor y el Reino de Dios ...

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De tí depende

Publicación:  martes 23 febrero 2021   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. Colosenses 3:23-24


Reflexión

Unos obreros estaban picando piedras frente a un enorme edificio en construcción. Se acercó un visitante a uno de los obreros y le preguntó:

-¿Qué están haciendo ustedes aquí?

El obrero lo miró con dureza y le respondió:

-¿Acaso usted está ciego para no ver lo que hacemos? Aquí, picando piedras como esclavos por un sueldo miserable y sin el menor reconocimiento. Vea usted ese mismo cartel. Allá ponen los nombres de Ingenieros, Arquitectos, pero no ponen los nuestros que somos los que trabajamos duro y dejamos el pellejo en la obra.

El visitante se acercó entonces a otro obrero y le preguntó lo mismo.

-Aquí, como usted bien puede ver, picando piedras para levantar este enorme edificio. El trabajo es duro y está mal pagado, pero los tiempos son difíciles, no hay mucho trabajo y algo hay que hacer para llevar la comida a los hijos.

Se acercó el visitante a un tercer obrero y una vez más le preguntó lo que estaba haciendo. El hombre le contestó con gran entusiasmo:

-Estamos levantando un hospital, el más hermoso del mundo. Las generaciones futuras lo admirarán impresionados y escucharán el entrar y salir constante de las ambulancias, anunciando el auxilio de Dios para los hombres. Yo no lo veré terminado, pero quiero ser parte de esta extraordinaria aventura.

El mismo trabajo, el mismo sueldo, la misma falta de reconocimiento; una misma realidad. Tres maneras distintas de vivirla: como esclavitud; con resignación o como pasión, aventura y desafío.

Mis queridos hermanos y amigos, depende de nosotros qué hacemos cada mañana, cuando nos levantamos. Tenemos la elección; Podemos pasar el día quejándonos, repasando la dificultad que tenemos con la cosas que no funcionan, o salir de la cama y estar agradecido por las que sí funcionan”. Vivamos con ilusión, convirtamos lo que hacemos en lo que es… una bendición. Sintámonos parte de la extraordinaria obra planeada por el Ingeniero Supremo… nuestro gran Señor.

Que Dios te bendiga