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Víboras en el sepulcro

Publicación:  jueves 4 julio 2024   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



No os engañéis, Dios no puede ser burlado. Gálatas 6:7


Reflexión

En cierta ciudad de los Estados Unidos vivió hace tiempo un hombre rico, bien conocido, llamado Zet Pedil, quien no creía en la existencia de Dios; se burlaba de los que creían en Dios con tal vehemencia y con un vocabulario tan soez, que cuando los creyentes lo veían temblaban de terror. Un día, este ateo dijo delante de muchos testigos lo siguiente: "Si Dios existe y es verdad lo que dice la Biblia, que mi cuerpo habite entre víboras cuando yo esté en el sepulcro."

No mucho después, en 1908, este ateo murió a la edad de 82 años, y cuando bajaban su cadáver al sepulcro, había en él una enorme víbora. Después de esto siempre se han encontrado víboras alrededor del sepulcro del ateo. El sepulturero dijo que una vez mató cuatro víboras en esta tumba, mientras que en otras no se encontraba ninguna. Otro escribió: "El sepulcro de este hombre está siempre lleno de víboras. En cualquier tiempo que lo visitéis, encontraréis estos animales. El año pasado veinte personas visitaron ese lugar  y encontraron veinte víboras." Y se confirma que mientras más víboras matan, más abundan.

En 1931, el director de un periódico escribió lo siguiente: "En abril visité la tumba del ateo Zet Pedil y vimos en él seis víboras negras; mi compañero mató una de ellas a la que fotografiamos. El sepulturero nos dijo que esa mañana él había matado cuatro. Y que hacía algún tiempo habían abierto el sepulcro y lo habían limpiado para extinguir los animales, pero no habían tenido éxito. Y otro hombre dijo: "Es notable que en los sepulcros adjuntos no haya ni una sola víbora, mientras que este está infestado."

Este hecho raro y notable, y a la vez que verdadero, se ha esparcido como la espuma a través de periódicos y folletos, acompañado por fotografías, por todo el mundo. Con esto, muchos hombres juiciosos e inteligentes se han convencido de su error y le han entregado su vida a Jesús; pero otros, desgraciadamente, han seguido en su pecado.

Mis queridos hermanos y amigos, Dios contestó el reto del ateo e hizo que su cuerpo habitara entre víboras. La Escritura es muy clara, Dios no puede ser burlado. Así como Él es amor, misericordia, gracia y perdón; también es santidad, justicia y juicio. Elijamos acompañarnos de su amor, expresado claramente en la cruz de Cristo, y así evitaremos su juicio.   

Que Dios te bendiga