Lectura de hoy

Reflejo de tus acciones

Mateo 7:1-5

No juzguéis, para que no seáis juzgados, porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados...

REFLEXIÓN

Un hombre conducía camino a su casa durante una noche lluviosa, delante de él iba otro...

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Estudio Bíblico de la semana

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Se quema tu choza

Publicación:  Thursday 11 July 2019   |  Escuchar Audio  Escuchar Audio |  Enviar a un amigo Enviar a un amigo



¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin el permiso de vuestro Padre. Pues bien, aun vuestros cabellos están todos contados. Así que no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos. Mateo 10:29-31


Reflexión

Un soleado día, zarpó desde un famoso puerto un barco a alta mar, en el cual navegaban 20 hombres. Era un viaje de 50 días y entre ellos se encontraba un fiel cristiano de quien todos en la tripulación se burlaban. Un cristiano marinerito.

Una noche estalló el cuarto de máquinas y se hundió el barco sobreviviendo solo el fiel cristiano al naufragio.

El único sobreviviente de un naufragio estaba sobre una pequeña isla desierta y oraba constante y fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara. Cada día revisaba el horizonte buscando ayuda, pero esta nunca llegaba.

Ya cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para protegerse y proteger sus pocas posesiones.

Un día se fue a pescar y regresó corriendo al ver que se quemaba su choza y no pudo salvar nada.

Después de haber perdido todo, anduvo vagando en la isla como sonámbulo, ya sin esperanza. El náufrago estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía: 

“¿Cómo pudiste hacerme esto?", y se quedó dormido sobre la hamaca.

Temprano a la mañana siguiente, escuchó asombrado la sirena de un buque que se acercaba a la isla. ¡Venían a rescatarlo!.

Al llegar sus salvadores les preguntó:

“¿Cómo sabían que yo estaba aquí?".

Y ellos les respondieron:

"Vimos las señales de humo que nos hiciste..."

Mis queridos hermanos y amigos, es fácil enojarse con nuestro Señor cuando las cosas van mal, pero no debemos perder nuestra fe, porque  con seguridad Dios está trabajando en nuestras vidas en medio de las penas y el sufrimiento para darnos crecimiento espiritual.

Recordemos la próxima vez que nuestra pequeña choza se queme. . . no hay que perder la fe, esta situación puede ser simplemente una señal de humo que surge de la gracia de nuestro Señor. Confiemos, la ayuda está en camino.

Que Dios te bendiga